Skip to content

El impacto de la sociedad en nuestra salud y bienestar

Society

Society

Muchas veces culpamos a nuestro estilo de vida de la salud que tenemos actualmente, pero no nos ponemos a pensar en todo lo que nos ha llevado a estar como estamos o porque estamos así ¿Dónde empieza realmente nuestra salud? Puedes pensar que comienza con una rutina diaria productiva, despertaros temprano para hacer ejercicio, alimentarnos adecuadamente según lo que nosotros creemos que es saludable o incluso acudir a nuestros chequeos médicos regulares. Pero nuestra salud en realidad se forma mucho antes, y se refuerza con más regularidad, de lo que cabría esperar.

De acuerdo con los principios de los determinantes sociales de la salud, nuestros resultados de salud están determinados y respaldados por las condiciones en las que crecemos, vivimos, trabajamos, aprendemos y socializamos. Esto significa que la salud comienza en nuestros hogares, desde que nacemos y somos chiquitos, donde vivimos, círculos sociales, escuelas y lugares de trabajo. Desafortunadamente, esto llega a ser un diferenciador rotundo entre las poblaciones.

La falta de acceso a una correcta alimentación, un trabajo en el que el sueño no es una de las prioridades, un estrés constante en el trabajo y el estrés de los problemas de la casa y familiares, son factores que afectan la salud en cada uno de los colaboradores.

El racismo sistémico es un factor importante que contribuye a conductas de salud desventajosas que conducen a problemas de salud a largo plazo. Y estos no solamente se encuentran en el lugar de trabajo, sino en las comunidades en donde vivimos, desde las escuelas en las que crecemos. Esto no solamente afecta a la población Mexicana, sino que lo podemos ver desde hace muchos años al rededor de todo el mundo simple mente por ser blancos, negros, asiáticos, mexicanos, etc.

La discriminación afecta la salud tanto a nivel estructural como individual, lo que resulta en necesidades básicas insatisfechas como educación de calidad, vivienda segura, una red de apoyo social, transporte y seguridad alimentaria, lo que a su vez aumenta el riesgo de resultados de salud deficientes. Incluyendo una mala salud física, mala salud mental y una mayor utilización de los servicios de salud por tantas enfermedades.

Las afecciones crónicas son más frecuentes en las poblaciones étnicas minoritarias, con una probabilidad de 1,5 a 2 veces mayor de desarrollar una afección grave como diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca o presión arterial alta. Esto es especialmente preocupante ya que en México llegamos a ser el segundo país con más obesidad en el mundo en adultos y el primero con mayor obesidad en niños y esto nos lleva a darnos cuenta desde donde empieza realmente la salud y cual es la problemática a la que se enfrenta nuestro país relacionada al estado de salud de los individuos. Lo que nos lleva a tener un mayor riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19 para aquellos con afecciones preexistentes.

Estos determinantes sociales también pueden tener serias implicaciones para los resultados de salud mental. Un informe emitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) encontró una correlación entre la desigualdad social y un mayor riesgo de una variedad de trastornos comunes de salud mental como ansiedad, depresión, abuso de sustancias y esquizofrenia. Si eso no es suficiente, la depresión es la principal causa de discapacidad y carga de enfermedad en todo el mundo, lo que subraya la gravedad de la mala salud mental y sus efectos de gran alcance en la salud y el bienestar general de una persona. Cuando tenemos en cuenta el estigma social, acceso limitado o nulo a servicios de salud mental o seguro médico, falta de transporte, problemas de horarios o falta de educación que prohíben la autoconciencia cuando se trata de identificar las necesidades de salud mental, es fácil ver cómo los determinantes sociales de la salud contribuyen en gran medida a la crisis mundial de salud mental.

Afortunadamente, existen medidas que las organizaciones pueden tomar hoy para combatir los efectos de estos determinantes sociales de la salud. Si bien los esfuerzos de diversidad e inclusión deben ser una prioridad para los empleadores, no se puede lograr un cambio impactante sin un enfoque en la equidad en salud. Es por eso, que las empresas deben de esta muy atentas a estos signos de depresión, ansiedad y poder actuar a tiempo con sus colaboradores. Es importante implementar dentro de las empresas una línea telefónica con ayuda psicológica las 24 horas del día o aplicar cuestionarios de salud mental que nos pueden servir para cumplir con la NOM 035 para evitar y prevenir los riesgos psicosociales y no dejarlo pasar.

Deli Life cuenta con muchísimas herramientas y programas que te ayudaran a detectar estos riesgos psicosociales dentro de tu empresa y no significa solo hacerlo para cumplir con una norma, sino porque la sociedad lo necesita más que nunca y podemos estar a tiempo de cambiar vidas y familias completas.

 

Por: Montserrat Villaseñor

Sigue a DELI LIFE WELLNESS  en FacebookLinkedInInstagram ó suscríbete a nuestra newsletter para recibir nuestros últimos artículos.

¿Listo para llevar el bienestar de tu empresa al siguiente nivel?

En Deli Life diseñamos programas de wellness empresarial que combinan salud física, emocional y cultural con estrategia, medición y respaldo legal.

Cuidar a tu equipo no es un lujo: es la base de una organización sana, productiva y sostenible.

Deja tus datos y cotiza tu plan personalizado

Transformemos la salud de tu equipo

Programas de bienestar hechos a la medida.

Deja tus datos y cotiza tu plan personalizado para el 2026